Mundodisco : Una de Mafias ... (II)

3ª Parte: Saliendo de las Sombras

Tras dejar atrás el Otro Barrio, el grupo trata de encontrar la salida del laberinto de callejuelas que es Las Sombras. Por diversos problemas de orientación, en cambio, terminan por llegar a la parte de delante del local conocido como La Caverna, un Club para Trolls, dirigido por el conocido Crysoprase. Hay dos trolls ante la entrada, pero por fortuna, no parecen hacerles mucho caso.

Están a punto de marcharse preguntando direcciónes, cuando la pizarra de Hamor es atravesada por un virote de ballesta. Colem y Kevin reacciónan rápido, mientras el resto se ponen a cubierto. Colem corre hacia los trolls, del otro lado de la calle, ha aparecido un grupo de matones con aviesas intenciones, y parece que en los edificios que flanquean la misma, hay ocultos un par de ballesteros.
Kevin localiza a uno, y trepa el edificio para luchar con él.
Por otra parte, Colem habla con los trolls guardaespaldas, convenciendolos a golpe de labia, de que los atracadores se han reido de sus rocas madres.

Tras un momento de ira troll y de atracadores corriendo, el grupo se dispone a seguir buscando la salida de las Sombras.

Menos Kevin, empeñado en seguir al ballestero que había localizado, sale corriendo tras él, y acaba con su vida, y, porque en su casa siempre le han enseñado a que hay que aprovecharlo todo, registra sus bolsillos. (Encontrando algunas monedas sueltas y una entrada para el teatro)

Pero el resto no se molestan en esperarle, y Kevin tiene que encontrar la salida por su cuenta. En un momento, decide entrar a preguntar en una casa, pero con tan mala pata, que se encuentra a los compañeros del asaltante que acababa de matar y robar.

Minutos más tarde y casi sin aliento, además de un poco más respetuoso con las puntas de virote afiladas, alcanza al resto del grupo y por fin ponen camino al Puerto.

4ª Parte: El Almacen

El Práctico del puerto los recibe, y tras un extraño interrogatorio, admite haber alquilado un almacen al grupo del que hablan, pensando que se lo estaba alquilando al gremio de abogados.
No se lo piensan mucho, toman las llaves del práctico y van al almacen, un agudo oído les informa de que parece haber gente dentro, con lo que tratan de colarse con discrección...

Kevin observa las ventanas, a varios metros de altura, y decide trepar ayudándose de unas cajas, lamentablemente, cuando está a medio camino, resbala en la superficie húmeda del almacen, y cae con gran estrépito sobre las cajas. Dentro, empiezan a escucharse voces y apresurados movimientos.

Uno a uno, el grupo va entrando en el almacén, por separado, y para cada uno se repite la misma escena: Se encuentran con que ya no hay nadie, pero hay una trampilla abierta en el suelo, en una esquina.
Además, Simón, el último en pasar, comprueba que es lo que guardan en el almacen, y descubre lo que parece ser un nuevo modelo de ballestas llamado Thom's sons

El tunel bajo tierra, además de contener una curiosa trampa que más de uno está a punto de conocer intimamente, lleva a lo que parece un extraño tunel de piedra redondo (Las antigüas cloacas de Ankh-Morpork, de las que "nadie" sabe su existencia).

El lugar es un extraño laberinto, demasiado grande para que puedan orientarse con facilidad, y peligroso, cuando en cierto punto se encontraron con un lagarto de más metros de los que debería estar permitido. Pero como no existe ninguna ley en contra del tamaño de los largartos (aún) decidieron continuar su búsqueda.

Tras muchos y nuevos intentos, terminaron por encontrar un lugar, parecía llevar a una panadería en medio de Las Sombras. Allí se encontraron cara a cara por fin con algunos de los trajeados, y tuvieron un corto enfrentamiento donde la única baja fue, de nuevo, la pizarra de Hamor, que quedo herida de gravedad.

Capturaron a un hombre, dejandolo inconsciente, mientra el resto se atrincheraba en otra parte del lugar, y se fueron con el a la casa de la Guardia.

Lo que no sabían, hasta que se enteraron, entonces lo supieron, es que otro de ellos los seguía, pero una astuta emboscada hizo que tuvieran un segundo prisionero en su poder, este consciente.

Un cuchillo y las amenazas de Colem terminaron por hacer cantar a uno de los dos hombres, el que estaba menos herido. Este les dio más detalles acerca de la banda y sus miembros...

Pero no podrán ser constatados hasta la conclusión de la partida. (Chan Chan CHAAAN)

3 comentarios:

  1. Jejeje, cómo mola. Y sin la ralladura de los dichosos hombres topo la historia gana y todo. :)

    Estoy deseando saber cómo acaba...

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  2. Aún terminareis descubriendo que estaban detrás de todo desde un principio ...

    :O

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  3. Lo cierto es que entre todos pagaremos a un psicoterapeuta para meter al ladron y el alqimista, si no veo que estaremos a cuestas con los dichoso hombres-topo.Hay que seguirla

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