La Leyenda de los Cinco Anillos - Resumen de partidas anteriores (II)



Segunda Parte - La prueba del Escorpión (II)

Tras atravesar buena parte de las tierras escorpión, a todavía unos pocos días de distancia de Kyuden Bayushi, la comitiva divisa la estructura de una posta, cuyas letras exteriores muestran su nombre: "El Descanso del Traidor" curiosamente parece un lugar bastante bien acondicionado, aunque no pueden evitar dirigir las miradas hacia el bosquecillo no muy lejano que se alza en una colina, y parece dominar la estructura de la posta. Parece como si los árboles fueran demasiado tenebrosos e inquietantes.

Allí, Kuni Akinobuko, Tsukai-sagasu, se encuentra con sus anteriores compañeros de aventuras, y les explica que no había acudido al encuentro de Otomo Naname por que había estado persiguiendo a una criatura hasta hace poco tiempo. Mientras la cortesana decide acomodarse a si misma y sus sirvientes, los reencontrados samurai piden un reservado para ponerse al día con lo sucedido.

Durante su conversación, se dan cuenta de que alguien parece estar en el reservado de al lado, escuchando lo que están hablando, y tras intentar cogerlos con las manos en la masa, se encuentran con que dos personas, un hombre con las vestiduras y el mon de los mantis, y un Ronin con aspecto de guardaespaldas. Los dos se alejan hacia la sala común, pero despues de interrogar a uno de los sirvientes del lugar este les rebela que se trata de un comerciante habitual, llamado Kusari, y que suele venir de paso por el lugar, aunque en esta ocasión se está deteniendo más tiempo del habitual.

No mucho despues, la cortesana Otomo se reune con el grupo de aventureros, aunque a pesar de los esfuerzos de Naname por que contara historias de sus cacerías, Akinobujo se mantiene en un evidente desinterés por contar sus propias vivencias. Poco despues les traen la cena, y tras esta, cada cual se retira a sus aposentos, con Nakuro y Akinobuko aceptando la oferta del dueño de la posada de tener un poco de compañía nocturna.

Cuando cada uno va a su habitación, se encuentran con que el cansancio acumulado del viaje a minado sus fuerzas, y caen en un profundo sueño... excepto la cazadora de brujos, que disfruta largo y tendido del chico de compañía.
Al amanecer siguiente, Kenshi no es capaz de despertarse, aletargado y casi en coma, sus compañeros tampoco son capaces de sacarlo del trance, todos tienen la sensación de haber dormido más de lo normal, y sienten la cabeza pesada y la boca pastosa, (Excepto, de nuevo, Akinobuko, que solo tiene una sonrisa y un aspecto relajado que contrastan su habitual hosquedad) y no tardan en enterarse por boca de Hochiu de que Otomo Naname, sus doncellas, y Seppun Sojuni, han desaparecido durante la noche.

Nakuro y Akinobuko interrogan al personal de la posta, sin encontrar al culpable de la droga que pusieron en su comida, pero si descubren que Kusari y su ronin partieron apresuradamente en el medio de la noche, o debieron hacerlo, ya que no se encontraban por ninguna parte. Temiendo que el mantis haya secuestrado a la Dama Otomo, empiezan su búsqueda.

Despues de lograr por fin despertar a Kenshi, y de que Hochiu parta por la carretera al norte a todo galope, deciden buscar con calma lo que pueda haber pasado. Cerca de la posada encuentran un rastro de pisadas que suben hacia el oscuro y tétrico bosque que se alza sobre la colina, y entonces empiezan a descubrir lo que ocurre a los árboles del mismo.
En muchos de ellos se ven cadáveres clavados por una espada a la madera del árbol, algunos tan antiguos que no quedan más que restos de hueso y metal, otros más recientes con aspecto de haber muerto hace meses, todos ellos con sus posesiones, intactas, a los pies del árbol. La carne se pone de gallina ante el terrible ambiente del bosque-cementerio, pero pronto encuentran a los dueños del rastro que venían siguiendo.
Un pequeño grupo de ronin les ataca en el bosque, sin llegar a cogerlos por sorpresa. No les cuesta demasiado derrotarles, y al último de ellos, tras conseguir hacer que hable, le permiten suicidarse, pero ahora saben un nuevo dato: El destino de Kusari.

Kusari tiene una serie de almacenes en un pueblo no muy lejano a la propia posta, y el fallecido ronin les había revelado que allí era donde llevaban a la cortesana y sus doncellas, pero tendrían que darse prisa, porque pensaba sacarlas de allí muy pronto, y entonces, quizá ya no pudieran seguirle el rastro.

Kenshi se adelanta al grupo, empleando un conjuro de Alas de Fuego que se extienden por sus brazos y le llevan con precisión hacia el poblado. Allí, empieza a hacer averiguaciones sobre los almacenes de Kusari antes de que el resto del grupo le alcance. No le cuesta convencer a un chico heimin de que le muestre el camino a los almacenes, y despues espere en la entrada del pueblo la llegada de sus compañeros, a cambio de unas pocas monedas.
Tres eran los almacenes, todos ellos guardados por varios heimin armados con poco más que palos, la presencia de Kenshi rondando y vigilándoles hizo que estuvieran alerta.

Cuando Nakuro y Akinobuko alcanzan el pueblo, el chico heimin los lleva con su compañero Fenix, en cambio este demuestra que su palabra es poca, cuando se niega a pagar al chico lo que le había prometido, este se termina por ir maldiciendo al Fenix, y desaparece entre los callejones.

Cada uno de los tres samurai decide encargarse de uno de los almacenes. Entran en ellos expulsando a los guardianes casi por la fuerza, pero solo Nakuro encuentra el lugar correcto. Custodiado por el mismo ronin que habían visto junto a Kusari, el grulla se enfrenta en un duelo de habilidad contra el ronin. Las espadas centellean no pocas veces, y ambos reciben heridas, demostrando que Kusari sabe encontrar buenos espadachines cuando los necesita, pero finalmente, la técnica de la grulla prevalece y el ronin se rinde, mostrándole el camino oculto a traves del almacén, el resto del grupo se reune con ellos, y ambos entran en lo que a primera vista es una lujosa estancia...

... donde Otomo Naname les da la bienvenida.

En una estancia lujosa y atendida por sus criados y el desaparecido Sojuni, y con un sonriente Kusari que parece divertido de haber participado en el engaño, les explica que les había puesto a prueba: El propio campeon esmeralda, Doji Satsume, había puesto en ellos un ojo atento, y quería comprobar si podían ser la clase de gente que pudiera llegar a formar parte de los Magistrados Esmeralda, para ello, había pedido a Otomo Naname, miembro de estos Magistrados, que los pusiera a prueba. Y la prueba, había sido superada.

NPC's

Kusari

Mercader Mantis que habitualmente trabaja exportando e importando bienes entre el clan del Cangrejo, Escorpión, y Grulla. Tiene una pequeña fortuna y unos cuantos barcos a su disposición.

Es considerado por casi todos los que lo conocen como un hombre avaricioso y poco honesto, lo que quiere decir que muy pocos lo conocen realmente bien.





Próximamente: El Torneo Escorpión.

3 comentarios:

  1. Creo que ecesito gnar honor despues de estafar al crío. Cuento con que sea este finde.

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  2. Un gran resumen, me ha venido de perlas para recordar lo que había pasado. Odio a los escorpiones, brrr. Y a saber qué nos espera en nuestro destino, me da que algo se va a armar durante el "festival". :)

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  3. Ya los odias? pues aún no os los habeis encontrado! :D

    Se siente borja, es lo que tiene ser malo con los niños :P

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