El nombre del viento

De un tiempo a esta parte la literatura fantástica se está desperezando y saliendo del aletargamiento producido por las películas de El Señor de los Anillos, causantes indirectas de la aparición de novelones cutres que intentaron aprovechar el tirón. Pero de vez en cuando aparece alguna joya como esta, El nombre del viento, la primera novela de Patrick Rothfuss, que muy probablemente terminará convirtiéndose en un clásico.

La historia en sí es la autobiografía narrada de Kvothe, leyenda en su mundo a medio camino entre el héroe y el antihéroe, entre la gloria y la infamia. Kvothe, de incógnito ahora, lleva una vida pacífica regentando una posada en el quinto pino del mundo. Pero su historia le pesa demasiado como para no acceder a contársela a un personajillo llamado el Cronista, cuando este le descubre. Eso sí, el relato debe ser completo si Kvothe quiere que se entiendan sus impulsos y motivaciones, por lo que la narración durará tres días completos. Ni uno menos. El nombre del viento es el primer día de la saga de Kvothe.

En sus casi novecientas páginas se alterna la historia temprana de Kvothe, el mito, con unos breves incisos en que volvemos a la actualidad de la posada y nos vamos dando cuenta de que no son meros descansos en la narración, ni una forma de darnos a entender lo mucho que se ha desfigurado su leyenda al pasar de boca en boca; vemos que algo gordo está a punto de suceder. Pero el grueso del texto se recrea con la infancia y juventud de Kvothe en un mundo que podría parecernos típico a primera vista, ya que la magia (llamada simpatía aquí) se enseña en la universidad, los monstruos mitológicos campan casi a sus anchas y un joven extraordinario pero asolado por las desgracias se abre camino por sus propios medios.

Hay quien la compara con las novelas de Harry Potter (supongo que por eso de que el protagonista sea un estudiante de magia en una universidad), pero no habiendo leído ningún libro de esa saga no estoy en posición para comparar.

Lo que sí puedo deciros es esto: el principio del libro es algo lento, a la historia le cuesta arrancar, pero va ganando en intensidad con unos personajes magníficos que me han tenido en vilo toda la noche hasta terminarlo. Ahora sólo me queda morderme las uñas y esperar a que su autor termine el siguiente volumen, titulado El miedo de un hombre sabio.

Os dejo con las palabras que aparecen en la contraportada:

"He robado princesas a reyes agónicos.
Incendié la ciudad de Trebon.
He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo.
Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar.
He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día.
He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.
Me llamo Kvothe.Quizá hayas oído hablar de mí."


Puntuación: 9


Lo mejor: La sublime fluidez narrativa que te mantiene atrapado hasta el final. Una vez que la historia empieza a ponerse interesante resulta tan adictivo que es casi imposible dejarlo.

Lo peor: Un principio lento que no está a la altura del resto del libro. Eso, y tener que esperar a que Patrick Rothfuss termine el siguiente volumen.

2 comentarios:

  1. Me lo apunto; he hechado un ojo a las criticas después del soplo y parece unánime la opinión. Asi que me los dejo en pendientes.

    ResponderEliminar
  2. Acabo de terminar de leer el libro y para todos aquellos a los que aun les quede alguna duda, yo les digo que, como dice de unas hojas: "la arruguen y la tiren a un lado".
    La historia es increible y te atrapa, el libro tiene mas de 900 paginas y al final se te hacen pocas, te quedas con ganas de seguirlo leyendo. Yo por mi parte, ya quiero que salga la continuaciòn.

    ResponderEliminar

RECUERDA

Los editores de este blog agradecemos cualquier comentario u opinión por breve que sea.

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP